PERCEPTIONS OF A GATED CITY

PERCEPTIONS OF A GATED CITY

Some cities of the world are going through processes of transformation in their urban life, partly due to the loss of public spaces after operations developed by the municipal states. The restriction of uses derived from it leads to a loss of belonging and empowerment on the part of citizens.

If we take as a starting point that public spaces are the space where social relations are established and developed, depending on how they are configured and linked with the other elements of the city, the incorporation of closure and control elements on them can significantly alter them. and modify the ways of understanding the urban landscape and its relationships.

The simple fact of closing a public space through a gate can be used as a sign by the state, seeking to transmit a false message of security and control. This act deprives those places of their primordial condition of free use and daily appropriation, by intervening directly on their openness and availability to the community, on the flow through the streets, and the lack of definition of their limits. Thus, they become anonymous spaces, managed by an invisible entity that opens or closes the doors, imposing notions of spatial limitation and letting us see what is happening, at the same time that establishes us to be inside and to be outside clearly differentiated.

Teatro Argentino, Ciudad de La Plata – Juan Pablo Millan

From the outside, the succession of the bars that make up the grid quickly become a wall that prevents us from participating, at least with a glance, of what happens in that confused, leaving as the only alternative to walk; a tension forward without the opportunity to find a place to pause, just keep going in the same direction. If we stop, we will see large areas of anonymous and desert space on the other side, which supposedly pretends to invite us to pass through some hidden door.

By finding any of those doors if it is open, we can enter that great static, content and controlled scenario, limited and stagnant by a barrier that prevents it from merging with the rest of the city; the public place loses its personality, falling into an anonymity due to its forced new introverted character. From there, we only have to contemplate the coming and going of hundreds of people, in both directions.

Teatro Argentino, Ciudad de La Plata – Juan Pablo Millan

Cities, and citizens, must recover their public spaces suitable for participation and recreation at its maximum expression: free, open and accessible to the whole community; mixed, hybrids, places of exchange, that are not governed by distrust but by inclusion, retaking their central value in the construction of urban development.

NO NAME Architecture

PELIGRO DE EXTINCION

PELIGRO DE EXTINCION

Muy lejos parecen haber quedado aquellas imágenes de los primeros años de la ciudad de La Plata, donde podía observarse un bosque constituido por grandes superficies verdes (mayor al doble de la superficie actual), con edificios e intervenciones puntuales, algunos de ellos hoy demolidos.
¿Somos conscientes del total de superficie de bosque que se ocupó?

Hace varias décadas que el bosque se encuentra menospreciado, se ha convertido en el patio trasero de la ciudad, el fondo, un lugar donde se ubica todo aquello que no se ha sabido donde implantar, lo que sobra, aquello por lo que no se han esforzado a encontrarle su lugar en la estricta cuadricula.
Así fue entonces como el sector del bosque se ha encargado de absorber la falta de planificación urbana en la ciudad, pagándolo con su limitado espacio público.

PELIGRO DE EXTINCION 1

En el bosque encontramos desde facultades, clubes, dependencias municipales, provinciales, hasta un hipódromo. Todo junto compone un collage de actividades que podrían considerarse incompatibles. Todas ellas sin distinción alguna, se encuentran hoy devorando por igual el mayor espacio verde de la ciudad, interpretándolo como si fuese una gran parcela vacante donde pueden operar libremente según lo demanden.

Toda intervención parece posible. Se talan árboles, se impermeabilizan grandes superficies para estacionamiento privado, se construyen diversos edificios irracionales, se enrejan sectores con la excusa de brindar seguridad, se densifican estadios.

Stitched Panorama

De esta manera es como edificios mal resueltos, carentes de todo tipo de sensibilidad, se amontonan sobre los bordes del bosque y en su interior, conformando auténticas murallas que impiden la posibilidad de adentrarnos rápidamente en las escasas áreas recreativas que aún sobreviven.

¿Cuánto queda realmente para uso público?
En la imagen satelital se puede observar la silueta de lo que por algún tiempo fue la superficie del bosque, hoy invadida exponencialmente por todo tipo de construcciones. También pueden apreciarse las escasas áreas públicas de la actualidad principalmente en torno al museo y teatro del lago (hoy en día abandonado).

PELIGRO DE EXTINCION 3

El boque no es, ni jamás debió ser interpretado como aquel espacio vacante donde se puede construir según el antojo de las diferentes gestiones esquivando los debates implicados en resoluciones urbanas de mayor complejidad. El bosque debe funcionar como un área urbana integradora entre los barrios y partidos que lo rodean, capaz de permitir la asociación entre los habitantes. Un lugar apto para las actividades recreativas al aire libre, un pulmón verde en una ciudad cada día más densificada y saturada de gris cemento.

NO NAME Arquitectura

PERCEPCIONES DE UNA CIUDAD ENREJADA

PERCEPCIONES DE UNA CIUDAD ENREJADA

Algunas ciudades del mundo se encuentran atravesando procesos de transformación en su vida urbana, en parte por la pérdida de espacios públicos tras operaciones desarrolladas por los estados municipales. La restricción de usos derivada de ello conduce a una pérdida de pertenencia y empoderamiento por parte de los ciudadanos.

Si tomamos como idea de partida que los espacios públicos son el espacio donde se establecen y desarrollan las relaciones sociales, dependiendo de cómo se configuren y vinculen con los demás elementos de la ciudad, la incorporación de elementos de cierre y control sobre ellos puede alterarlos significativamente y modificar los modos de comprender el paisaje urbano y sus relaciones.

El simple hecho de cerrar un espacio público mediante una reja puede ser utilizado como un signo por parte del estado, buscando transmitir un falso mensaje de seguridad y control. Este acto despoja a esos lugares de su condición primordial de libre uso y apropiación cotidiana, al intervenir directamente sobre su apertura y disponibilidad a la comunidad, sobre el fluir por las calles, y la indefinición de sus límites. Se convierten así en espacios anónimos, administrados por alguna entidad invisible que abre o cierra las puertas, imponiéndonos nociones de limitación espacial y dejándonos ver lo que pasa, al mismo tiempo que nos establece un estar adentro y un estar afuera claramente diferenciados.

Teatro Argentino, Ciudad de La Plata – Juan Pablo Millan

Desde el lado de afuera, la sucesión de los barrotes que componen la reja rápidamente se convierten en un muro que nos impide participar, al menos con una mirada, de lo que sucede en ese adentro confuso, dejando como única alternativa caminar; una tensión hacia delante sin la oportunidad de encontrar un lugar para hacer una pausa, sólo seguir en la misma dirección. Si nos detenemos, veremos al otro lado grandes superficies de espacio anónimo y desértico, que supuestamente pretende invitarnos a pasar por alguna recóndita puerta.

Al encontrar alguna de esas puertas si está abierta, podemos ingresar en ese gran escenario estático, contenido y controlado, limitado y estancado por una barrera que le impide fundirse con el resto de la ciudad; el lugar público pierde su personalidad, cayendo en un anonimato producto de su forzado nuevo carácter introvertido. Desde ahí dentro sólo nos queda contemplar el ir y venir de cientos de personas, en uno y otro sentido.

Teatro Argentino, Ciudad de La Plata – Juan Pablo Millan

Las ciudades, y los ciudadanos, deben recuperar sus espacios públicos aptos para la participación y recreación en su máxima expresión: libres, abiertos y accesibles a la totalidad de la comunidad; mixtos, híbridos, lugares de intercambio, que no estén gobernados por la desconfianza sino por la inclusión, retomando su valor central en la construcción del desarrollo urbano.

NO NAME Arquitectura