FUTURO PRIMITIVO

FUTURO PRIMITIVO

¿Nunca te has detenido a pensar en un proyecto de forma que “pareciera no tener proyecto”? Aunque parezca absurdo, eventualmente es posible; e interesante observar que las respuestas que están más cerca de lo natural (en lugar de lo artificial), encajan casi de forma espontanea en la vida. Imaginemos que tenemos un problema complejo; buscaremos una solución sencilla (de hecho, lograr encontrar la sencillez es lo más difícil).

hornero

Acercarnos a lo natural es apropiarnos de lo cercano, de lo que nos es posible alcanzar. Ese ejercicio de observación, entendimiento y desarrollo es de por sí una síntesis. Trasladándonos a la arquitectura, el arquitecto es aquel que ve la respuesta antes de formular la pregunta; una respuesta clara y concisa a un problema complejo, ya que detrás de esa aparente sencillez se oculta todo un proceso de apropiación y comprensión, que genera un vasto conocimiento. Creamos en la potencia y naturalidad de la sencillez.

El gran dilema de los arquitectos cuando hablan de la sustentabilidad es no pensar un proyecto sin lo natural; en la actualidad un proyecto que no sea sustentable, no termina de encajar. Existe además en ello una belleza, la de la intervención justa. Imaginemos un lugar virginal y hermoso, en el que debemos intervenir. Nuestra estrategia de aproximación al proyecto puede verse en una divergencia; la de potenciar ese paisaje, o producir un contraste o ruptura con él. Probablemente la primera intención sea mucho más complicada de lograr, siendo la más humilde.

hornero-1

Arquitectos como Eladio Dieste o Sanaa (entre otros), son capaces de hacer arquitectura con “casi nada”. La sutileza de sus proyectos casi se aproxima a lo arcaico, a lo espontáneo, como si hubiesen brotado de forma ligera y natural de la tierra, y se hubiesen instalado en ella con una narrativa clara y firme.

En una entrevista, el arquitecto Rafael Iglesias explica que él busca “proyectar cosas”, las cuales, a diferencia de “los objetos”, no tienen proyecto detrás. Toma como ejemplo una piedra y una silla; la silla es un elemento proyectado para sentarse, sin embargo, una piedra, que no tiene intención detrás, si cuenta con la forma y dimensiones apropiadas, permitirá sentarse en ella y nos incitará a ello. “Las cosas” se perciben de forma natural e instintiva, y muestran en esa sencillez la belleza de la creación.

¿Cómo podemos aplicar esta idea instintiva, sutil y primitiva a la arquitectura? ¿Es posible proyectar arquitectura sin proyecto?

NO NAME Arquitectura  

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s